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1.3 LAS BASES DEL SISTEMA

 

Cánovas afirmó los principios ideológicos y sentó las bases institucionales y jurídicas del sistema alejando los peligros que provocaron el fracaso isabelino.

Se propuso apartar el ejército del poder político y pacificar el país, además de conseguir la estabilidad política integrando las concepciones liberales sobre la base monárquica.


Todo ello se plasmó en una Constitución flexible que pudiera adaptarse a los programas de los dos partidos del sistema.


CONSTITUCIÓN DE 1876

- Cánovas concentró todos los poderes, pero para legitimar la monarquía parlamentaria era necesaria una Constitución.

- Convocó elecciones con sufragio universal masculino para formar las Cortes constituyentes que deberían aprobar esta Constitución. Por lo que las elecciones se manipularon y la Constitución favoreció sus intereses.

- Inspirada en la de 1845 aunque con aspectos de las de 1869.

- Sus principios eran:

  • Soberanía compartida entre las Cortes y la Corona.

  • La Corona era inviolable. El Rey tenía el poder ejecutivo que ejercía a través del Gobierno y el Parlamento el poder legislativo con derecho de veto.

  • Cortes bicamerales formadas por el Congreso de los Diputados y un Senado elitista.

  • Se reconocían los derechos y libertades individuales dejando un amplio margen de interpretación al Gobierno, podía suspenderlos.

  • Se reconoció el catolicismo como religión oficial admitiendo la tolerancia hacia las demás religiones. A cambio se permitió a la Iglesia ejercer el control de la educación y la enseñanza.

El texto constitucional no se pronunció. En la práctica se aplicó el sufragio censitario hasta que en 1890 el Partido Liberal instauró el sufragio universal masculino









EL BIPARTIDISMO

- Los partidos leales de la Corona eran los partidos dinásticos que eran el Partido Conservador y el Partido Liberal, los cuales se fueron turnando el poder siguiendo un sistema parlamentario, el resto de formaciones políticas quedaron excluidas del juego político. 

PARTIDO CONSERVADOR

- Liderado por Antonio Cánovas, heredero del moderantismo, unionismo y parte del progresismo de la época isabelina.

- Representaba los intereses de la burguesía latifundista, la aristocracia y la jerarquía y grupos de presión católicos.

PARTIDO LIBERAL

- Liderado por Práxedes Mateo Sagasta, el cual unía a la mayoría de progresistas y algunos republicanos y demócratas moderados.

- Contó con el respaldo de los liberales, de la burguesía industrial y comercial, de funcionarios y de la aristocracia terrateniente.


Había muchas diferencias ideológicas entre ambos partidos ya que los liberales se preocupaban más por las reformas sociales y por la educación y los conservadores eran más autoritarios y defensores del orden y de los valores establecidos.

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