Cánovas afirmó los principios ideológicos y sentó las bases institucionales y jurídicas del sistema alejando los peligros que provocaron el fracaso isabelino.
Se propuso apartar el ejército del poder político y pacificar el país, además de conseguir la estabilidad política integrando las concepciones liberales sobre la base monárquica.
Todo ello se plasmó en una Constitución flexible que pudiera adaptarse a los programas de los dos partidos del sistema.
CONSTITUCIÓN DE 1876
- Cánovas concentró todos los poderes, pero para legitimar la monarquía parlamentaria era necesaria una Constitución.
- Convocó elecciones con sufragio universal masculino para formar las Cortes constituyentes que deberían aprobar esta Constitución. Por lo que las elecciones se manipularon y la Constitución favoreció sus intereses.
- Inspirada en la de 1845 aunque con aspectos de las de 1869.
- Sus principios eran:
Soberanía compartida entre las Cortes y la Corona.
La Corona era inviolable. El Rey tenía el poder ejecutivo que ejercía a través del Gobierno y el Parlamento el poder legislativo con derecho de veto.
Cortes bicamerales formadas por el Congreso de los Diputados y un Senado elitista.
Se reconocían los derechos y libertades individuales dejando un amplio margen de interpretación al Gobierno, podía suspenderlos.
Se reconoció el catolicismo como religión oficial admitiendo la tolerancia hacia las demás religiones. A cambio se permitió a la Iglesia ejercer el control de la educación y la enseñanza.
El texto constitucional no se pronunció. En la práctica se aplicó el sufragio censitario hasta que en 1890 el Partido Liberal instauró el sufragio universal masculino.
EL BIPARTIDISMO
- Los partidos leales de la Corona eran los partidos dinásticos que eran el Partido Conservador y el Partido Liberal, los cuales se fueron turnando el poder siguiendo un sistema parlamentario, el resto de formaciones políticas quedaron excluidas del juego político.
PARTIDO CONSERVADOR
- Liderado por Antonio Cánovas, heredero del moderantismo, unionismo y parte del progresismo de la época isabelina.
- Representaba los intereses de la burguesía latifundista, la aristocracia y la jerarquía y grupos de presión católicos.
PARTIDO LIBERAL
- Liderado por Práxedes Mateo Sagasta, el cual unía a la mayoría de progresistas y algunos republicanos y demócratas moderados.
- Contó con el respaldo de los liberales, de la burguesía industrial y comercial, de funcionarios y de la aristocracia terrateniente.
Había muchas diferencias ideológicas entre ambos partidos ya que los liberales se preocupaban más por las reformas sociales y por la educación y los conservadores eran más autoritarios y defensores del orden y de los valores establecidos.

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